CCOO-Industria aborda los retos que plantea al mundo del trabajo la ‘cuarta revolución industrial’

    Toledo, 28 de noviembre de 2018. CCOO-Industria CLM ha reunido hoy en Toledo a medio centenar de delegados y delegadas sindicales de las principales empresas industriales de la región para reflexionar sobre los retos que plantea al mundo del trabajo la denominada “cuarta revolución industrial”, la “imparable” digitalización y globalización de la “industria 4.0”

    29/11/2018.
    Francisco Rueda, Viceconsejero de Empleo y Relaciones Laborales, Ángel León, Secretario General de la Federación de Industria - CCOO CLM y Antonio Baylos, Catedrático  de Derecho del Trabajo de la UCLM.

    Francisco Rueda, Viceconsejero de Empleo y Relaciones Laborales, Ángel León, Secretario General de la Federación de Industria - CCOO CLM y Antonio Baylos, Catedrático de Derecho del Trabajo de la UCLM.

    Se trata, de un “cambio imparable y tal velocidad y magnitud que conlleva una transformación radical de la organización de la producción, de las relaciones laborales y de toda la sociedad. El sindicato no puede permanecer ajeno a un cambio de tal calado y tiene que dotarse de herramientas sindicales para afrontarlo”

    “Como organización sindical, debemos incorporar en nuestra estrategia, en nuestro discurso y en nuestra acción sindical, el objetivo de que esta nueva realidad no ponga en riesgo ni la estabilidad en el empleo ni las condiciones laborales”, señaló el secretario general de CCOO-Industria CLM, Ángel León.

    En la jornada han participado el viceconsejero de Empleo y Relaciones Laborales, Francisco Rueda; el catedrático de Derecho del Trabajo Antonio Baylos y los responsables de Estrategias Industriales de CCOO-Industria confederal y regional, Máximo Blanco y José Manuel Moreno.

    Rueda ha indicado que la digitalización es “una gigantesca oportunidad” porque disparará la productividad de las empresas y el crecimiento económico y ha destacado que también supone “un chorro de transparencia” que hará más eficaces y eficientes a las administraciones públicas. Pero también ha subrayado que esta transformación va exigir “un enorme esfuerzo de adaptación”; y ha expresado su preocupación tanto por la inevitable desaparición de muchos puestos de trabajo -todos los susceptibles de ser sustituidos por mecanismos ciberfísicos- como por la posible precarización y abaratamiento de otros muchos, sobre todo de baja cualificación.

    Respecto a la actuación del Gobierno de CLM ante los retos de la digitalización, ha destacado la voluntad de “ayudar sobre todo a la pequeña empresa, para que nadie pierda el tren de la digitalización”; y ha explicado el marco estratégico que se establece en el denominado “plan Adelante”, dentro del Pacto Estratégico económico y social de CLM.

    Son tres las consejerías implicadas -Economía, Empresas y Empleo, Educación y Fomento-, tres los destinatarios principales -autónomos, micropymes y pymes- y tres objetivos centrales: competitividad (digitalización, economía de los datos, marketing digital), talento y capacitación digital (“necesitamos cerca de un millón de trabajadores cualificados que no tenemos”) e Infraestructuras.

    Hasta ahora, el Plan Adelante ha movilizado inversiones por 550 millones de euros, de los que cerca de 100 ha aportado el Gobierno regional.

    Baylos se ha centrado en los efectos de la “cuarta revolución industrial” en las relaciones colectivas de trabajo y en su regulación. Por un lado, surgen nuevos “sujetos prestadores de servicios”, trabajadores independientes’, ‘autónomos’, ‘a distancia’, ‘desestandarizados’ que ya conviven y en parte sustituyen al “trabajador subordinado”; y que, además, no tienen un punto de conexión estable con la ‘empresa’, carecen de centro de trabajo de referencia.

    “No es el mundo que conocemos del derecho del trabajo, en que regula el derecho laboral; y tampoco es el campo habitual de representación y actuación del sindicato”, que necesita adaptarse a estas nuevas realidades laborales si aspira a representar los intereses colectivos que hay detrás de estos nuevos ‘trabajadores independientes’

    Simultáneamente, aparecen “nuevas modalidades del ejercicio del poder empresarial”, en la asignación de tareas, horarios y descansos; que conllevan a la vez la disputa de nuevos derechos y la necesidad de configurarlos: el derecho a la intimidad de las personas trabajadoras frente a las nuevas tecnologías en el ámbito de las relaciones laborales y el derecho a la desconexión informática.

    En ese sentido, cuestionó el enfoque que la Ley Orgánica de Protección de Datos, pues, aunque reconoce estos ‘nuevos derechos de los trabajadores’, no establece con precisión los límites que pueda tener la empresa al establecer dispositivos tecnológicos para la captación de la imagen, el sonido, la geolocalizacion, la captación de los datos biométricos, los contenidos digitales y la libertad de las comunicaciones, en el entorno laboral. Y tampoco hay un reconocimiento concluyente del papel de los representantes de los trabajadores en la adopción de estas medidas, o incluso el papel que le pueda corresponder a la propia Agencia de Protección de Datos.

    Por otra parte, la digitalización, la nueva organización de la producción y las nuevas relaciones laborales están “desvitalizando” el papel del sindicato, que “no aparece como copartícipe en el gobierno del cambio tecnológico” y que debe reivindicar el “derecho al conocimiento” de las estrategias y actuaciones empresariales; “enriqueciendo la negociación colectiva con nuevos contenidos y derechos ‘digitales’”; con nuevos mecanismos de diálogo social; y también “desde el conflicto”, con una “obliga reflexión” sobre el valor de la huelga (y de la definición de servicios mínimos).

    “La acción sindical y la implicación del sindicato ante una nueva realidad” fue justamente el motivo de la exposición de Máximo Blanco, que relató las actuaciones que está llevando a cabo CCOO, y también el sindicalismo europeo, con el objetivo de “afrontar, y mejor aún anticiparse, a las consecuencias de los cambios tecnológicos y organizativos de la digitalización”

    Blanco recalcó que el sindicato tiene que “cambiar de visión y de cultura. La introducción de cambios no son solo parte de la capacidad empresarial de organización del trabajo, tenemos que reivindicar nuestro derecho a conocer y a participar en la gobernanza de la empresa. Esto es imparable y no podemos pararnos a esperar, tenemos que adoptar una nueva dinámica de actuación sindical”

    “Debemos formar parte del diseño de empresa que queremos para consolidar el empleo y el tejido industrial, lo que significa que tenemos el reto de dar forma a la transición hacia un trabajo digital justo y de calidad”

    “Debemos vigilar más de cerca las estrategias de digitalización y sus efectos en el empleo; examinar la introducción de nuevas tecnologías y la subcontratación interna y externa. Debemos recurrir a los convenios colectivos para poner en marcha nuevos derechos ligados a la digitalización”

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