CCOO denuncia las pésimas condiciones laborales del grupo Travesa, de Campo de Criptana, dedicado al transporte de mercancías

    Ciudad Real, 20 de diciembre de 2018. CCOO prepara sendas denuncias, ante la Inspección de Trabajo y ante las consejerías de Fomento, Agricultura y Sanidad, para instar a las tres administraciones a revisar, y en su caso sancionar y corregir, las condiciones de trabajo -con atención específica a los tiempos de conducción y descanso- y las condiciones de salubridad, seguridad alimentaria y seguridad medio ambiental, en el grupo de empresas del transporte de mercancías Travesa, de Campo de Criptana (Ciudad Real).

    20/12/2018.

    El grupo Travesa dispone de flotas de camiones cisterna dedicados al transporte de mercancías líquidas peligrosas y al transporte de mercancías líquidas agroalimentarias; y de camiones-bañera para el transporte de sólidos. A través de la empresa Geurocar ofrece servicios de transporte intermodal; y cuenta también con otra empresa, Lavacam, dedicada a la limpieza de las cisternas.

    En total, emplea en la actualidad a unas 80 personas, la mayoría de ellas conductores cuyas condiciones de trabajo “no lamentablemente no podemos sino calificar de pésimas”, señala Alfonso Tercero, responsable del Sector Transporte de CCOO-FSC CLM.

    Travesa acumula innumerables despidos de trabajadores: todos aquellos que reivindican sus derechos y exigen el cumplimiento de las normas legales provinciales, nacionales y europeas que regulan sus condiciones laborales (el convenio colectivo provincial del sector; el Acuerdo General estatal para las Empresas de Transporte de Mercancías por Carretera y el Reglamento 561/2006 de la UE sobre tiempo de conducción y descanso, en la actualidad en proceso de modificación con nueva normativa denominada ‘Paquete de movilidad’).

    Esta política ha terminado por llevar a la empresa a sufrir una alarmante falta de conductores, porque sus malas prácticas laborales son conocidas en el sector. Para los conductores profesionales, el grupo Travesa no resulta nada atractivo a la hora de buscar empleo y, de hecho, en la actualidad mantiene decenas de camiones parados por la falta de conductores, que prefieren marcharse antes que aguantar las malas condiciones laborales.

    Resulta ejemplar, en este sentido, el caso de un trabajador que recientemente instó la resolución de su contrato de trabajo por incumplimientos graves de su empresa (artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores), cuyo juicio se celebrará el próximo mes de enero.

    Pues bien: desde que el conductor entabló la correspondiente demanda, la empresa sólo le ha autorizado un descanso de 24 horas en un periodo de siete semanas.

    El incumplimiento de los tiempos de conducción y descanso es la norma en Travesa. Los conductores, tanto de transporte nacional como internacional, hacen su vida en el camión y realizan sus descansos cotidianos en lugares que en la mayoría de las ocasiones no reúnen las condiciones necesarias.

    No disfrutan del descanso semanal con una frecuencia aceptable y legal; y es ‘normal’ -un método de represalia utilizado habitualmente por Travesa para castigar a los que reclaman sus derechos- que los conductores permanezcan tres semanas sin volver a su domicilio.

    Los viajes de vuelta a casa los realizan en coches de alquiler, acumulando más horas de conducción y de fatiga, y la empresa no computa como horario de trabajo ni ese viaje ni el posterior retorno a los camiones, lo que conlleva que los descansos semanales reales queden muy por debajo de las 45 horas establecidas.

    Tampoco cuentan con un calendario anual de vacaciones, cuyo disfrute queda únicamente al criterio de la empresa. Es habitual que los trabajadores acumulen vacaciones no disfrutadas de un año para otro; y que en muchos casos las pierdan por miedo a sufrir represalias si se quejan.

    En materia salarial, la empresa viene incumpliendo de forma habitual y recurrente el convenio colectivo en vigor, aplicando unas condiciones discriminatorias en materia de incentivos en función del tipo de transporte que realizan los conductores y que, en cualquiera de los casos, generan el devengo final de salarios inferiores a los establecidos en el convenio.

    También los trabajadores del Lavadero están sometidos a pésimas condiciones laborales, lo que puede redundar en un deficiente, y peligroso, cumplimiento de los protocolos de limpieza y desinfección de las cisternas dedicadas al transporte de líquidos alimentarios y mercancías líquidas peligrosas.

    CCOO insta a la dirección del grupo Travesa a reconducir sus políticas laborales, que no sólo implican que los trabajadores sufran unas condiciones indignas y posiblemente ilegales; sino que también redundan en una pésima reputación para la propia empresa que pone en riesgo su propia viabilidad.

    Por no mencionar todos los demás riegos -laborales, de tráfico, alimentarios, medioambientales…- con los que necesariamente tienen que convivir cada día la empresa y sus trabajadores; pero también los contratistas de sus servicios, los destinatarios finales de los productos que transporta, los conductores con los que comparten el uso de vías y carreteras; y la ciudadanía en general.

    Atendiendo a estas situaciones, no poco preocupantes, y a las múltiples demandas que se vienen formulando por parte de los trabajadores; y ante la imposibilidad de abordarlas con la empresa, vamos a denunciar las actuaciones de Travesa ante todas las Administraciones concernidas.

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